¿Dónde nos vemos al final? Nos veamos en un libro

Por Emanuel Gall y Ernestina Giovannini

Padres lectores, forman niños lectores. Linda bajada para un taller, y dan ganas de saber de qué se trata. Hoy es muy recurrente la pregunta ¿Cómo hacemos para que los niños y niñas lean? La verdad es que no hay fórmulas mágicas ni escritas sobre piedras, pero hay más posibilidades de que el hábito se adquiera si en la vida de las familias la lectura es frecuente. Pero además, y alejándonos del prejuicio que explica la lectura como práctica individual, leer es una experiencia que se disfruta cuando se hace en grupo. En familia o entre amigos. Cuando un adulto lee en voz alta con una voz coherente y expresiva, los niños se enganchan con la historia y asimilan con gusto la experiencia. Viven lo que han oído como una aventura propia. La lectura compartida fomenta una conexión emocional entre padres e hijos (adultos y niños) reduciendo esa distancia enajenante que los niños perciben cuando el adulto lee en solitario. Y toda reducción de distancia es al mismo tiempo una invitación afectiva a sumarse al juego.

Diego Puig es escritor, apasionado por la lectura y sobre todo por ese placer único de ir ganando destrezas en el arte de sumar nuevos tripulantes al maravilloso viaje de la lectura. Porque cuando se lee con los hijos se ayuda a crear la próxima generación de lectores. La semana que viene en un ambiente ameno va a dar el taller “De Tal Palo, tal astilla” destinado a padres que quieran promover el hábito en la casa y quieran contar con algunos secretos para emprender esta aventura con éxito. Vayamos viendo algunas claves para leer con niños, niñas y adolescentes. Y que les guste el intento.

Diego Puig

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de leer junto a los niños en casa?

  • Que compartir la lectura es como enseñar a andar en bicicleta, jugar al fútbol, cocinar  o a manejar. Lo podemos enseñar solo si antes amamos hacerlo. Nadie enseña lo que no ama o no sabe.
  • Para leer con un niño, niña o con un adolescente primero uno tiene que ser lector.
  • Siempre se lee con un contexto. Es importante antes de empezar a leer preparar el terreno de esa experiencia: el contexto de la historia y de la lectura. Hablar de lo que vamos a hacer juntos, conversar un poco sobre lo que estamos a punto de descubrir (anticipar algún concepto si hace falta o si puede ayudar).
  • Tenemos que leer sintiendo en serio eso que leemos. La literatura es mucho más que la historia y sus temas. Es el color y la música de las palabras, las emociones, los detalles y las piruetas del texto. Como lectores, solemos  interpretar demasiado y sentir muy poco.
  • Siempre hay que leer como un actor o una actriz, ya sea en voz alta para otros o en nuestra mente adulta de lectores.
  • Descubrir la intención del texto, ¿Qué nos está pidiendo? que leamos rápido o lento, enojados, tristes, melancólicos o alegres.
  • Mejor que leer para aprender es leer para encontrarnos. En la lectura no hay certezas pero hay construcción social de sentido, que es uno de los mayores placeres de la lectura. Para eso hay que saber escuchar. Alguien dice algo y otro construye su aporte a partir de lo que el otro acaba de decir. Eso y la conversación genuina basada en la curiosidad y el interés común son los grandes regalos del ejercicio de la lectura: poder conversar en serio sobre lo que nos importa a partir de lo que leímos.

Datos del taller

De Tal Palo, tal astilla

Taller a cargo de Diego Puig: 3815150096 @nohaymasyo

Miercoles 14-9 a 19hs

Corrientes 532 (Librería Libro de Oro)

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